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Redes sociales y relaciones de pareja | Hablemos!

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La redes sociales constituyen un sistema abierto y en construcción permanente. Involucran a conjuntos que se identifican en las mismas necesidades y problemáticas, y que se organizan para potenciar sus recursos. Han ganado su lugar de una manera acelerada convirtiéndose en promisorios negocios para empresas y, sobre todo, en lugares para encuentros humanos. Pero, ¿qué vínculo existe entre las redes sociales y relaciones de pareja?

Redes sociales & relaciones de pareja

¿Cómo pueden Instagram, Facebook, Twitter y Snapchat interferir en las relaciones de pareja?. Un estudio de la Universidad de Canadá, publicado en la revista CyberPsychology and Behaviour Journal, señala que el problema se encuentra en que las redes sociales han cambiado la percepción de lo que es público y privado, y ahora los individuos tienen acceso a más información sobre las ex parejas sentimentales y amigos de sus actuales compañeros de la que en el pasado podían conocer por otros medios. 

A la mayoría de nosotros nos incomoda hablar sobre ese tipo de interacciones porque nos preocupamos de que las redes sociales sean demasiado frívolas para discutir sobre ellas, pero es importante reconocer que estas generan sentimientos reales y que esos sentimientos importan.

Aun así, fijar límites para las redes sociales y las relaciones de pareja no tiene que ser la lucha colosal en la que a veces la convertimos.

Da prioridad al tiempo de calidad sin redes sociales

La pelea más común relacionada con las redes sociales es la cantidad de tiempo que sus parejas pasan en Facebook o Instagram. Las citas románticas parecen haberse convertido en una conversación sobre los corazones en Instagram, los favoritos en Twitter y las vistas en Snapchat.

“El cigarrillo y el abrazo después del sexo ha sido rápidamente remplazado por un vistazo a las redes sociales”, dijo Gillian McCallum, director ejecutivo de Drawing Down the Moon Matchmaking, un sitio de citas británico. “Los hombres y las mujeres son culpables de usar su teléfono para deleitarse con el brillo de su pantalla en vez del resplandor posterior a hacer el amor”.

Siempre debes hacer que tu pareja se sienta más importante que tu teléfono, así que comienzan aquí los primeros acuerdos: ¿qué espacio compartir sin la intromisión del celular?

¿Dedicamos por lo menos 20 minutos diarios a disfrutar de tiempo juntos sin perdernos en una pantalla?

¿Realizamos todas nuestras comidas con el teléfono silenciado? ¿Apagamos las notificaciones cuando estemos juntos?. Conversar para llegar a un acuerdo que deje a ambos miembros en paz. Podrá haber excepciones a la regla -cuando se esté esperando una llamada importante, en una situación de emergencia- que son necesarias compartirlas en un contexto de respeto y liviandad.

Pregunta antes de publicar

Tu pareja siempre debe ser la prioridad. Eso es especialmente importante cuando se trata de compartir fotos de ambos o detalles de sus citas o de su vida juntos. Generalmente, en las relaciones de pareja, una persona es más reservada que la otra, se trata de una diferencia que puede desencadenar peleas.

Laurie Davis Edwards, fundadora del sitio de citas eFlirt, dijo que las conversaciones honestas sobre los límites de las redes sociales al principio de la relación pueden prevenir sorpresas en el futuro. Pregúntale a tu pareja qué le gusta y qué no le gusta compartir en redes sociales. Esto es de suma importancia en grandes acontecimientos, por ejemplo, cuando “oficialicen” su relación, cuando se comprometan, cuando haya un embarazo, entre otros.

Una regla fácil de cumplir: pregúntale a tu pareja antes de compartir cualquier cosa sobre tu relación.

Preguntas sencillas como: “¿Estás de acuerdo en que publique esta foto de nosotros en nuestra cita de anoche?”, pueden ser de gran ayuda para evitar peleas. Cuando no llegan a un acuerdo, Jordan Gray, un asesor en sexo y relaciones de pareja, afirma que es preferible elegir “la opinión del integrante de la pareja que es más reservado”.

McCallum advierte:“La cantidad de fotografías de tu relación que publicas en Facebook no indica el éxito o la calidez de la relación”, dijo. “Aún en este periodo de enorme uso de las redes sociales, las parejas muy sólidas y felices frecuentemente eligen no exhibir su relación en Facebook”.

Si no lo harías en persona…

En el mundo real, los límites que debemos respetar cuando estamos en una relación son obvios. Pero las redes sociales pueden hacer confusa esa línea, por ejemplo, comentar “Qué bonito” en la más reciente foto en Instagram en traje de baño de tu ex, parece ser menos grave que decírselo en persona, pero puede que no se entienda de esa manera.

Usa los límites de la vida real como tu guía digital. Imagina que tu comportamiento en redes sociales ocurre en persona, con tu pareja a tu lado. ¿Harías ese comentario o enviarías el mensaje mientras tu pareja te observa? Si no lo harías en la vida real, no lo hagas en línea.

No espíes

Las redes sociales también facilitan que revises la conducta de tu pareja. Ya no es necesario que te pongas un piloto, un bigote falso y gafas de sol para seguir a tu pareja por la ciudad. Simplemente puedes tomar su teléfono cuando esté en la ducha. Y hay mucho por descubrir; por alguna razón, la mayoría de nosotros piensa que nuestra actividad en línea es privada, pero es sorprendentemente fácil encontrar un tesoro de información.

Algunas personas insisten en intercambiar códigos para ingresar a los teléfonos antes de comenzar una relación formal, o se rehúsan a salir con alguien que no comparte sus contraseñas como “prueba” de su fidelidad. Si ese es tu caso, asegúrate que sea consensuado. No compartir una contraseña no es necesariamente una falta de afecto sino un sencillo acto de preservar el derecho de la privacidad personal. Es fácil sentirse con derecho a ver los correos electrónicos, mensajes de texto y mensajes directos de tu pareja, si asumimos que te dé el permiso si no tiene nada que ocultar. A pesar de lo tentador que puede ser, espiar nunca es una buena idea, ni en el mundo real ni en línea.

“Si sientes la necesidad de revisar el comportamiento en línea de tu pareja, es porque hay una conversación más importante que deben realizar sobre la falta de confianza en su relación o tus sentimientos de confianza en general”.

Podrían considerar simplemente no seguirse en redes sociales. Es un buen recordatorio de que tus vidas en redes sociales no tienen que desarrollarse de la misma manera que tu vida real. Un poco de distancia siempre es saludable, en el mundo real y en el virtual.

Dale el beneficio de la duda

Aún si inocentemente encuentras actividad que parece sospechosa, trata de recordar que el tono y la intención son más difíciles de medir en línea.

La mayoría de nosotros llegamos a conclusiones con una cantidad limitada de información. “Esto es lo que llamo síndrome de la narrativa: cuando sacas conclusiones para descifrar qué está pasando sin conocimiento de primera mano”, dijo Edwards. “El síndrome de la narrativa usualmente escala y antes de que te des cuenta, estás convencido de que te está engañando con base en solo un comentario en la publicación de alguien”.

Pregúntale a tu pareja sobre su intención antes de asumir algo.

Enfrenta el problema de inmediato

Aún con las mejores intenciones, tú y tu pareja probablemente se lastimarán el uno al otro con alguna de sus conductas en línea. Lo mejor es hablar inmediatamente para resolver esos episodios y analizar caso por caso. Resuélvanlos de manera directa antes de que se desarrolle un patrón o antes de que se gesten sentimientos negativos.

Es importante tomarse el tiempo para descifrar por qué el enojo, en vez de enfocarte en el comportamiento. ¿Cuál es el asunto subyacente? Nuestras emociones pueden darnos mucha información si se lo permitimos.

Entonces, habla con tu pareja y enfóquense en el por qué, en vez de la acción específica. Permite a tu pareja conocer cuál es el verdadero problema y qué necesitas de su parte. Por ejemplo, podrías decirle: “Quiero que sepas que me incomoda ver que todavía tienes fotos románticas de ti y tu ex en tu cuenta de Facebook. Me preocupa que todavía no lo hayas superado por completo. ¿Crees que podrías borrarlas?”.

El resultado de la relación está siempre en tu calidad de conversación, en la vulnerabilidad de contar qué te pasa y en el profundo respeto por uno y por el otro.


Fuente:

Fuente II

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